Aguanta un poco, este frío no tardará mucho en irse.

"Imaginémonos que somos parte de una familia cualquiera, de una ciudad cualquiera, de un barrio cualquiera. Una familia que no consigue llegar a fin de mes. Un pequeño sueldo que sólo puedes conseguir si trabajas de sol a sol, olvidándote de que tú también tienes derecho a vivir. Cuando consigues tenerlo en tus manos se esfuma rápidamente porque la hipoteca, la factura de la luz, del agua y la lista de la compra, te están esperando. En unos segundos, ya te falta más de la mitad del dinero que tanto te ha costado conseguir pero bueno, aún tienes para vivir. 
Tú sigues tan positiva como siempre: 
-Este mes conseguiré ahorrar un poco de dinero.
Pero de repente, la cuenta del banco sigue bajando. Más impuestos, más facturas, más cuentas pendientes...
-Otro mes que no llego a fin de mes, te dices cansada.
Llegó la hora del baño. Al principio, era duro pero ya te has acostumbrado a calentar agua en una pequeña olla para que tus pequeños puedan disfrutar de un poco de agua caliente. Tú siempre tan sonriente y positiva ante ellos pero por dentro te duele ver como sus dientes chasquean del frío. Tras el baño rápido, llega la cena. Para ellos siempre hay algo pero tras acostarlos en la cama, tu barriga ruge porque tú no has podido llevarte nada a la boca porque has ido al frigorífico y te has dado cuenta que la compra se acaba y que si comes tú, mañana no habrá para ellos. Por la noche, con el montón de mantas y entre sueños que aún te quedan parece que el mundo se ha parado por un momento para dejarte respirar. Ahora eres libre para soñar lo que quieras y lo haces, por supuesto que lo haces pero dura muy poco. Ya son las seis de la mañana, el despertador ha sonado para comenzar un nuevo día. 
Entras en la habitación de los niños para despertarlos porque tú tienes que ir a trabajar. Escuchas decir a tu hija pequeña:
-Mamá, no quiero salir de la cama. ¡Hace mucho frío! ¿Podemos encender hoy la estufa?
Tú no sabes como explicarle que si la enciendes, quizás mañana no puedan llevarse nada a la boca por lo que decides sonreír y decirle:
-Aguanta un poco hija, este frío no tardará mucho en irse. Además, vamos a vestirnos rápido y así estamos calentitas, ya verás."

Con esta pequeña historia he querido reflejar la situación que viven muchas familias españolas y de todo el mundo. Pensemos un poco sobre lo que está pasando. Nadie habla de esto. Mucha gente cree que aquí no pasan esas cosas pero pasan más de lo que creemos. Y ahora, solo os lanzo una pregunta que vi hace mucho tiempo y me ha hecho pensar siempre mucho... ¿Vivimos para trabajar o trabajamos para vivir?

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